Sé que ella está aquí
Tenes razón. ¡Cuánto tiempo! (¿qué será eso?). Pero
la Tierra dio unas cuantas vueltas alrededor del Sol y eso nos ayuda a distinguir las
cosas que ocurren en el tiempo (y que por eso se llaman "sucesos", porque se
suceden) y esos otros milagros que forman parte de la vida y por eso permanecen.
¿Viste? Empecé filosófico porque me quedé con tus
palabras y estuve pensando en esos conceptos tuyos que expresan un hermoso sentimiento; y
me quedé (nos quedamos) con su ser admirable.
"Sucedió" que vino a mí, o yo fui a ella, no
sé; "sucedió" que un día escribimoms el primer día de nuestra vida, porque
ella quiso; "sucedió" que escribimos juntos la existencia durante cuarenta
años, que conservo en el fondo de mi alma; "sucedió" que se fue y que ya no la
verás allí y yo no veré aparecer su figura por ninguna parte.
Pero, ¿perdimos acaso, verdaderamente, lo que ella nos
dio? Vos pusiste el adjetivo con toda precisión: "cristalina".
Yo conservo esa relación cristalina que ella brindó, y
la conservaré siempre.
Su despedida fue breve, como el tiempo que duró esta
posibilidad. Pero, para mí, fue un emocionante himno a la vida. Algo se llevó de mí,
mucho me quedó de ella; lo esencial.
Entretanto, yo sé que ella está aquí, en el Universo,
girando su nueva y propia trayectoria, gobernando su propio nuevo rumbo, y sólo me hace
feliz pensar que está ocupada en eso, y en nosotros.
©
Sol Tové |