Tiene que haber algo más
Tal vez ya escribí algo de esto en alguna de mis páginas, o no.
Pero no importa. Hoy, si es sincero, otra vez es nuevo.
Un alma trata de encontrar esas verdades de las que yo hablaba. Es
el grito de alguien que se hace preguntas y busca respuestas. Es el asomo de voces
interiores pugnando por decirle al mundo que tiene que haber algo más.
Es la incógnita vital, intuitiva, frente a una paradoja aparente.
El amor no puede ser dolor, pero lo es. ¿O no? ¿Cuál es el modo? ¿Dónde está el
secreto? ¿Es acaso la felicidad una burla para el destino del hombre?
Me parece que resulta imposible develar ese misterio, o encontrar
la felicidad en el amor, sin acertar con el camino en el que espera, a veces en vano, una
verdad muy olvidada: "Es dando como se recibe; es olvidando que uno encuentra".
No importa quién lo dijo. Importa poder comprobar que, a veces, el amor no devuelve
tampoco la satisfacción ni la plenitud, si está concebido como una "fuente de
ganancias".
Hay muchos que piensan: Porque amo, he de recibir. Si me amas, me
has de dar. Si te amo, tengo que darte y si no te doy te perderé.
Es una manera de amar; pero dependiente, incompleta, a mi juicio.
Yo no sé si la mía es LA VERDAD. Puedo decir que, actualmente, es MI verdad. Todo lo que
dije hasta ahora, y lo que diré en cuantas páginas tenga la suerte de escribir, es nada
más y nada menos que el fruto de una búsqueda mía. No es la repetición de discursos ni
de lecturas, ni de prédicas aprendidas. No es evangelio ni rebeldía.
Es el resultado de dejar de remar un ratito cada tanto y mirar al
horizonte, para ver entre las nubes un rayo de luz iluminando tanta oscuridad
desconcertante.
Respeto a todas las otras verdades; jamás intentaré imponer las
mías; opino si me preguntan, pero intuyo un amor sin posibilidad de dolor. Amo
infinitamente sin sufrir. Amor que ama sin esperar. Amor que ama la libertad del ser
amado. Amor que ama, simplemente, "porque sí".
Y este encuentro de verdades no está a la vuelta de cualquier
esquina.
©
Sol Tové
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